Una forma heterogenea de ver.

domingo, 9 de enero de 2011

Como liquidos.

A muchos nos resulta muy difícil encontrar nuestro lugar en el mundo. Ese lugar que no necesariamente es un lugar físico sino mas bien mental. Es ese lugar que nos corresponde por derecho propio pero que tambien nos lo tenemos que ganar y pensar que lo merecemos. Por lo general uno piensa que para poder encontrar su lugar es necesario ser agresivo, tener caracter fuerte y una personalidad definida, para conseguir que los demas respeten nuestro derecho a ocupar ese lugar. En la naturaleza sobreviven los mas fuertes ya que los depredadores siempre buscan al individuo mas debil para atacar. Es muy probable que nosotros no seamos la excepcion a la regla y que muchos seamos mas debiles que el resto y por lo tanto estemos mas propensos a que nos den un codazo y ocupen ese lugar que conseguimos con esfuerzo. Y quizas esto se deba a que no tenemos la capacidad de reclamar lo que es nuestro porque por alguna razon consideramos que otro lo merece mas que uno.
Pienso que un lugar es nuestro cuando conseguimos impregnarlo con nuestra esencia mas profunda, como cuando alguien entra en una habitación y enseguida consigue adivinar a quien pertenece. Por la forma de decorarla, las fotos, el orden o el desorden y las cosas que hay adentro de la heladera. Es nuestra marca personal la que le ponemos a cada cosa que hacemos lo que nos da ese lugar, como los perros marcan su territorio con la orina para impregnar el objeto con su olor (aunque este ejemplo resulte algo asqueroso). Un lugar se convierte en nuestro mientras que conserve y refleje nuestra esencia.
Por eso se me ocurre que solo podemos encontrar ese lugar en el mundo dentro nuestro, y luego llevar como las tortugas, nuestra sensacion y certeza ser dignos de vivir en este mundo y ser felices, donde sea que nos encontremos.

La diferencia entre liquidos y solidos radica basicamente en la capacidad de adaptacion. Los fluidos toman la forma del recipiente que los contiene, pero a pesar de eso conservan sus propiedades. Esa misma capacidad de adaptacion les permite fluir y trasladarse. Los líquidos estan casi permanentemente en movimiento y cuando se estancan en algunos casos se pudren, como sucede con el agua. El ser humano debería tomar parte de estas propiedades para tener la capacidad de adaptarse a su medio y no por eso perder la esencia que cada uno tiene, y de fluir libremente y con naturalidad, estando siempre en movimiento y evitando estancarse. En nuestro caso nuestro recipiente es el espacio-tiempo y tenemos que aprender a adaptarnos a el y a fluir con el. Cuando la vida nos enfrenta a situaciones dificiles que no logramos comprender, tenemos que fluir con la vida, adaptandonos a las condiciones que se nos presenten. Nuestra capacidad de adaptabilidad es la que nos permitio a los seres humanos permanecer en la tierra durante siglos y siglos sin extinguirnos. Ya que estamos formados por un 70% de agua, esta idea no resulta tan absurda, sin embargo no hablo de adaptarnos fisicamente, sino mental y espiritualmente entendiendo que desde que nacemos hasta que morimos vivimos en constante proceso de cambio al igual que el ambiente que nos rodea.

2 comentarios:

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  2. Ser como el rio que fluye... ideas que brotas, pensamientos que corren, personas que se adaptan, miradas que desbordan... todo y mas como líquidos

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